lunes, 28 de septiembre de 2009

De Evas

Adonde quiera que miro, el hombre necesita de la mujer. Quizá sea que estoy viendo sólo eso de entre el mar de posibilidades, pero me recuerda "Y Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo. Vamos a hacerle una compañera." Y así veo muchas mujeres que buscan o tienen un hombre a quien acompañar, ayudar, sostener, guiar. Y muchas que no. O varias. Veo algunas mujeres felices de sentirse indispensables. Pero están las otras, tambien. Como yo. Y me acuerdo de un capítulo que se perdió un poco, que algunos libros recuerdan. Dios hizo dos compañeras. La primera no quiso acompañar, ayudar, sostener... y se fue sola. Quisiera investigar un poco, des-demonizar a Lilith. Es normal que el hombre le tema; que, despechado por la compañía rechazada, la demonize. Pero quiero ver.

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