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jueves, 12 de agosto de 2010

Del arte y el universo - On Art and the Universe




Acabo de leer en el estado de un amigo "Acabo de meter las palabras "Capoeira, danza del fuego, danza del vientre y yogis" en una misma frase y mi vieja ni parpadeó" y me acordé de algo que vengo viendo y por ahí digo pero que me falta decir de verdad. Largo y tendido.

Entre las respuestas al estado figuraron cosas como "tu mama es grosa" y "no te vayas de mambo" pero... para mí (y para varios) esas cosas juntas son algo casi natural. Hermoso, y natural. Eso es justamente lo que quiero decir. Cómo cada vez son más los espacios en los que todas estas actividades se enlazan, cómo es más la gente que practica algo de arte, algo de relajación, algo lúdico, cosas que no traen dinero, o no traen mucho dinero pero que aportan TANTO, TANTO...

Y quiero decir cómo cada vez más las plazas se pueblan de equilibristas, de malabares, de bailarines/as, cantantes, tambores, ritmos, voces, luz, colores. Cómo el poi, las clavas y telas invaden los espacios, las calles...

Quiero decirsélo a los que siguen pensando que el mundo es gris. Que el mundo es injusto. Que el mundo es sufrimiento. Porque sí, es cierto, la injusticia no termina, las cosas malas pasan... pero cada vez más gente decide que eso no va a impedir ser feliz. Cada vez más gente comparte su arte, cada vez más gente deja de lado las penas por el movimiento, el sonido, el color. Y no pasa por no sufrir, pasa por soñar... pero más que nada, pasa por entender qeu el sueño es realidad. Que cuando el arte pasa a través de uno, es ese sueño, ese aire, ese dios, ese todo que invade... En el arte uno se pierde, y se encuentra. Uno deja de lado esquemas inútiles y aunque sea por media hora, una hora, quince minutos... todo fluye.

Quiero aprovechar este momento para decir GRACIAS! a todos los que estamos dejando que cada vez todo fluya un poquito más. Quiero aprovechar para decir ABRAN LOS OJOS! Todo fluye, mirenlo, y no sólo afuera en el viento y en las hojas de los árboles, si no dentro nuestro, desde afuera hacia dentro, desde adentro hacia afuera... entrelazándonos en esto que es TAN grande... que ni nombre tiene.
I just read in a friend's wall 'just used the words: "capoeira, hooping, fire spinners, belly dancers & yogis" all in the same sentence and mom didn't bat an eye...' and remembered something I'm seeing a lot and sometimes talk about but still didn't really get to say all I wanted about it. With all the words.

Among the answers on the wall I found "your mom is cool" y "don't spill the beans" but... in my opinion (and some other people's) these things together are something almost natural. Beautiful, and natural. And that's exactly what I wanna talk about. How every day there are more spaces in which these activities are intertwined, how every day more people gets started on arts, relaxation, games, things that don't bring money, or not much but bring on so MUCH MORE...

And I want to talk about how every day more parks get roaming with tightrope walkers, jugglers, dancers, singers, drums, rhythms, voices, lights, colours. How every day poi, juggling props and aerial tissues invade spaces, streets...

I want to say this to those who still think the world is grey. That the world is unfair. That the world is about suffering. Because yes, it's true, injustice never ends, bad things do happen... but every day more and more people decide that this won't prevent them from being happy. Every day more and more people share their art, leave their sorrows outside in favour of movement, sound, colour. And it's not about not suffering, it's about dreaming... but more than anything it's about learning that the DREAM IS REALITY. That whenever art flows through you, that dream, that breeze, that god, that everytyhing takes over... In art you get lost and are found. You leave useless constructions aside and even for fifteen minutes, an hour or a split of a second ... Everything flows.

I wanna seize this moment to say THANK YOU!!! To all of us letting this all flow a little more each day. I wanna seize the opportunity to say OPEN YOUR EYES! Everything flows, look at it, it's not only outside with the winds and the leaves of trees, but inside of you, from outside in, from inside out... intertwining each one of us in this something SO HUGE ... that can't even be named.

martes, 6 de julio de 2010

Brasas - Embers

If there was anyway to put this fire out... I don't know where it came from, or what's feeding it. There's no need of coal for this fire, water doesn't put it out. I don't want to stop breathing to take away the oxigen, I don't want to bury the embers underground. The flames are too big and burn. If it could be down for a minute, just to see what feeds it...

This fire is anger, it's live coal that remained lit in my heart and flares up at the slightest gust of wind, violent... To deprive them of that wind, I don't think will douse them...

If those embers are angers that have remained blazing... Then the only thing left to do, is of course, to bury them.
Si hubiera una manera de apagar este fuego, que no se donde surge, que no se qué lo alimenta... No le hace falta carbón a este fuego, el agua no lo apaga. No quiero dejar de respirar para cortarle el aire, no quiero enterrar bajo tierra sus rescoldos. Sus llamas son muy grandes, y me quema. Si pudiera apagarse sólo un minuto, para ver qué lo alimenta...

Este fuego es ira, son brasas que han quedado prendidas en mi corazón y ante cualquier golpe de aire vuelven a quemar, violentas... Quitarles ese aire, no creo que logre que se apaguen...

Si esas brasas son iras que han quedado encendidas... Entonces solo queda, efectivamente, enterrarlas.

jueves, 3 de junio de 2010

Como empiezo? Como lo cuento? Saqué mis bidis* y fumé caminando despacio. Dejando cada paso atrás todo lo que duele, lo que preocupa. Llegué al cine, decidí entre dos películas. Entre Juana de Arco Terrorista y una mujer que es un paisaje: la playa. Opté por el último.

Es mucho lo que me pasó, sería largo de contar. Antes de perderlo, envuelta en la penumbra del cine, tomé un par de notas, "guías"... Ahora al releerlos me parecieran haikus, pequeñas poesías.

Yo sola, en las letras de Cortazar o Neruda, o una película francesa que canta los ritmos y las rimas de la vida.

Veo reflejada tu mano, mi mano. Tan pequeña qeu cabe en el lente de la cámara que tienes en la otra mano.

Me acompaño, me abrazo, me sonrío. Me hago masajes, me comento, me acaricio.

Como dije, fue mucho lo que me pasó. Fue toda la vida de la artista, que son muchas vidas, que son mi vida y mis vidas. Sus vidas.

Fue extraño descubrir esa sensación conocida, táctil se diría, que gozo y que me envuelve cuando leo a Neruda y a Cortazar, y que no debiera estar ahí, que pertenece a otro ámbito. Es extraño pensar que quizá es sinestesia, pero me envuelve como un abrazo, una caricia sensual invisible donde no hay sensualidad, sólo la vida, la magia que transcurre entre las distancias de las cosas. El espacio entre el punto inicial de tus pestañas, tus pupilas y el aire que se mueve cuando cierras...

Todo comienza con espejos en la playa. Dos de las cosas que me hechizan de la vida. Los espejos multiplicando el mar en mil mares, siendo una playa todas las playas. Y siendo la playa de Agnes mi playa tambien, mi soledad y mi viento. Mis espejos que recogía de más chica, capturando la vida en un retazo de cielo.

Recorre mil cosas Agnes en su vida, en sus playas, y todas me traen un poquito de todo. Me hablan de ella, y a través de ella hablan de todos nosotros. Tengo que verla de nuevo. Y respirar de nuevo con las hojas del helecho de su patio...

*Bidi: cigarrillo indio delgado hecho con 0.2 a 0.3 gramos de hebras de tabaco envueltas en una hoja de tendu, y atada con un hilo de color en una de las puntas

How do I begin? How do I tell this? I took out my beedis* and smoked, walking slowly. Each step leaving hurts and worries behind. I stopped at the cinema, pondered two movies. Between a Terrorist Joan of Arc and a woman who's a landscape: the seaside. I chose the latter.

Too much happened to me, it would be long to tell. Before loosing it, amidst the shadows of the cinema, I took a couple of notes, guidelines... Upon reading them now, I find them like haikus or little poems.

On my own, on Cortazar or Neruda's words, or in a French movie singing the rhytms and rhymes of life.

I see your hand reflected on screen, my hand. So small it fits into the lense of the camera you hold on your other hand.

I'm here with me, I hug myself, I smile to me. I do myself massage, I share my thoughts with me, I caress myself.

As I said, too much happened. It was the whole of the artist's life, which was my life, my lives. Your lives.

It was weird to feel that known sensation, tactile perhaps, of being shrouded in joy when I read Cortazar or Neruda, and that shouldn't be there, should belong to a different sphere. It's weird to think that it may be synesthesia, but it's like an embrace, a sensual invisible caress where there's no sensuality, just life, the magic that resides in the distance between things. The space between the initial position of eyelashes, the pupil and the air that moves when eyes close...

The movie begins with mirrors on the beach. Two of the things that mesmerize me. Mirrors multiplying thousands of seas, one beach to be all of the beaches. And Agnes's beach is my beach too, my wind and loneliness. The mirrors I picked up as a girl, catching life in a piece of sky.

Agnes goes through thousands of scenes of her life, of her beaches, and all of them bring to me a little bit of everything. The scenes talk about her, and through her they talk about all of us. I have to watch that movie again. And breath again with the leaves of the fern on her backyard...

*Beedi: thin, South Asian[3] cigarette filled with tobacco flake and wrapped in a tendu leaf, tied with a string at one end.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Melodias y colores / Colours and melodies






Hay ciertas guitarras que son magicas. Hay ciertos momentos que son magicos. Hay ciertas guitarras magicas que reflejan momentos magicos y de golpe todo se transforma en un torbellino de colores, emociones y fluye vertiginosamente a traves de todo ese ser que es ... el UNI-VERSO.

Recuerdos de momentos y colores viejos. El sol, revoleteando en mis lentes amarillos; repicando en la plata simulada de objetos encontrados, en esmeraldas de plastico, en el pasto virgen, en los pajaros... El diente de leon lado a lado con el riel que refleja dos soles...

Aromas y melodias, sensaciones que ya no vuelven...

Y son recuerdos que se atesoran, como fotos, como joyas.
There are certain guitars that are magical. There are certain moments that are magical. There are certain magic guitars that bring out certain magic moments and suddenly everything shifts whirling into colours, emotions and flows veritiginous through that whole being that is called... uni-verse.

Memories of old colours and moments. The sun, fluttering in my yellow glasses; splashing on the simmulated silver of mysterious findings, on plastic emmeralds, on the virgin grass, on the birds... the dandelion side to side with the rail reflecting two suns...

Scents and melodies, sensations that won't come back...

And are treasured memories, snapshots, jewelry-like.

lunes, 26 de abril de 2010

Domingo / Sunday







Blues.

Despues que llueve
despues que amaina
en este atardecer
de domingo especial...
despues...
despues solo queda descansar.

... ojala recordara la melodia...

El sol caia suave, todo se movia despacio, como si cayera flotando. El domingo terminaba lentamente, discurria sin prisa hacia su fin.

No hay caso, la birome hay que tenerla cuando se inspira, no despues. Es dificil recuperar el momento que no se capturo a tiempo y se escapo. :)
Blues.

After it rains
After it stops
in this dusk
of a special sunday...

Afterwards,
afterwards, all that's left to do is rest.

... I wish I could remember the melody...

The sun was shining soft, everything moved slowly, softly, as if floating by. Sunday was coming slowly to its end, unraveling without haste.

No way, the pen has to be there when one is inspired, not afterwards. It's hard to get back the moment that was not captured in time and flew away. :)

sábado, 21 de noviembre de 2009

Taichi Urbano

Y baje un cambio, baje dos, baje tres... Y la ciudad fluye.

Escuche el agua y el viento en una terraza de estrellas y enredaderas, charlando de todo y nada, con un tabaco amable y fuerte en la pipa.

Cena, cine, ciudad y ... sigue... Segunda noche de reparación. Mañana de seguir la ciudad, como la empecé la noche del viernes, o la noche del jueves en la terraza. Como el taichi. Un sencillo respirar y dejar fluir, un movimiento sigue al otro, un pie sigue al anterior, los musculos se mueven pero yo no los muevo, es el universo, la ciudad que se mueve a través de mí. Los olores y sabores se disfrutan a sí mismos, las notas cantan llenas de todo. Un coro de sonidos, la traslación vocal de la ciudad (si alguien pudiera hacer real ese proyecto-sueño), la armonía de un todo que se sigue.

Planeamos, saboreamos, dejamos que el silencio nos traiga lo mejor del sonido, de las sensaciones. La idea de la crítica gastronómica in situ y fuera de sistema. Sigo en babia, me despido. Me encuentro. Me dicen que parezco drogada (porque estoy en el eso todo, porque parte de todo soy yo). Voy bajando de a poco, converso, planifico y establezco, defino y marco, delimito. Cumplido el acto de responsabilidad, salimos. Café, charlamos, denostamos el cansacio y nos vamos. Tres días con la misma ropa, los mismos dolorosos y cómodos tacos. Amados tacos. Llego a casa, lleno la bañera y me sumerjo en el rito del despojo: cuando termino de relajarme en el agua caliente, saco el tapón y dejo que el agua se lleve todo lo que pesa, todo lo que no necesito, todo... Total lo que vale ya se fijo en la relajación. La proxima vez, el ritual va a ser más completo, con la limpieza y el cuidado todo. Pero esta vez me alcanza, ya me bañé en ciudad y sigo...

Me envuelvo en la sábana que más amé de chica, de la que sólo me queda una sola, como si fuera un Sari, para estar mas fresca. No lo logro, pero descanso.

Y tomo fuerzas. Tomo fuerzas de aquello que surge sin llamarlo, sin decirlo. Tomo fuerzas de mí misma y de mis ganas, no de mi hambre si no de mis ganas, no de mis sueños, si no de mis hechos. Y ni son míos, son.

Soy el todo que se refleja en mí. Soy un individuo de un todo. Soy.

Hay que ser más seguido.



************* If the translation below is no good, don't worry, it will get better with time. If not fully understandable, please consider that most probably the original in spanish is not as much understandable either... This writing was to show a process of flowing, and flowing with words, sometimes is a little bit hard *************************************

Switched back one gear, two, three... and the city flows.

I listened to the water and wind up on a starry, viney terrace, talking about all and nothing, with a little bit of kind, strong tabacco on my pipe.

Dinner, cinema, city, and it goes on... Second refreshing nigth. Morning of still flowing with the city, just as it begun on Friday night, or Thursday night up in the terrace. Like Taichi. Simply breath and let flow, a move busts another move, one foot follows the one that went before, the muscles move but it's not me, it´s the universe, the city that moves through me. Smells and tastes enjoy themselves, the music sings full of everything. A choir of sound, the vocal translation of the city (if anyone could make this proyect-dream real one day), the harmony of everything flowing, following itself.

We slide, we taste, we leave the silence bring the best of sound, of sensations. The idea of doing in situ anty-systemic gastronomic critic. I'm still in the moon, I say goodbye. We meet, I´m told I look doped (because I'm still in that everything, because part of that everything is me). I start coming back slow, talk, plan and state, define and assign limits. Responsibility task fulfilled, we go out. Coffee, talk, we denote tiredness and leave.
Three days with the same clothe (bathed anyways) the same painful and comfortable heels. Beloved heels. I get home, fill the bathtub and inmerse in the ritual of letting go (divest, strip of): when I'm finally relaxed in the hot water, I remove the plug, and let the water take away everything that strains, everything I don't need, everything... All that's worth was already fixed through relaxation. Next time the ritual will be more complete, cleaning and caring. But this time is enough, I already bathed in the city and I move on...

I drap my self in a blanket I loved as a child, of which I'm only left one, as if it was a Sari, to feel more fresh. It's not good enough, but I do rest.

And I gain strength. I gain strength through all that comes without being called for, without being said. I gain strength from myself and my wish, not my need, but my wish, not my dreams, but my acts. Which are not mine, they just are.

I am the everything that mirrors in me. I'm an individual part of everything. I am.

We must BE more often.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Ventanas

Escribir es contar un mundo. Es abrir una ventana a nuestro interior y mostrar algo de lo que está dentro. A veces mostramos algo que está fuera, pero lo contamos desde dentro, abriendo una ventana a nuestros ojos.

Me gusta escribir lo que veo. Me gusta mostrar el mundo a través de mis ojos, qeu la gente se asome a esta ventana y mire a través de mí. Igual que me gusta asomarme a la ventanas de otros y mirar el mundo desde ahí.

Esa, creo yo, es la verdadera función de los blogs. Las ventanas del navegador terminan siendo verdaderas ventanas desde donde vemos el mismo paisaje con otros ojos o los mismos ojos con distintos paisajes.

Hay que bloguear más :P

lunes, 24 de agosto de 2009

de Tambores y Fuegos

Y tomo la dirección, empuño el timón, esbozo una sonrisa y miro al horizonte.

Encontré lo que había perdido.

Hace varios ratos venía pensando qué era diferente en mí cuando era más chica. Qué me hacía disfrutar de la vida a pesar de las semanas de nada, qué lograba que lo malo no fuera desastroso... Qué me daba fuerzas para seguir adelante pasara lo que pasara... Y hace poco lo encontré otra vez.

Iba al ensayo de una banda amiga. No sabía como llegar, me tomé el bondi equivocado... empezaba a entrar en pánico. Y me acordé de mi pregunta, de qué pasaba cuando era más chica, qué era diferente. Y me acordé. Que en cosas como esta, yo sabía que llegaba igual. Sí, iba a dar un rodeo, un largo rodeo. Pero en eso, iba a conocer lugares que no había visto, en preguntar iba a hablar con gente que me iba a dar su armonía, que le daría yo mi armonía, y saltando y cantando todo era meñjor. En resumen: hablé con cuatro colectiveros, tres kioskeros y recibí y dí seis sonrisas. Chistes, la vida misma. Y llegué, tarde pero bien, y disfruté. Disfrutamos. Con una sola equivocación disfrutamos diez personas. NO FUE UNA EQUIVOCACIÓN, FUE UNA AVENTURA.

Y así las cosas arragué la vida del mango otra vez, no para tener el control, si no para que hay de bueno, que hay del otro lado de la esquina.

Y así las cosas, este fin de semana ayudé a un amigo a descargar sus cosas, tiene mucho más para descargar, pero ahí estuve, y descargó él, y descargué yo. Y dps las llamadas, o el candombe. Y ahí descargué yo. Y de eso quería hablar. O poemar...

Me salió un poema de eso, pero no sé si me gusta. Igual a alguien le gustó, y nada... acá va.

El vértigo de los tambores,
la llama crece adentro, corre,
se va moviendo el cuerpo y va...

Se tejen los modos del hombre,
se queman todos los temores,
se pierde todo aquello que ay!

Y así yo vengo a contar
mis candombes de Uruguay
siendo que en la otra orilla estan...

Y los tambores tiemblan la tierra sueltan la rienda vuelta a empezar...

domingo, 28 de junio de 2009

Naranja Entel, Verde Falcon y Marron Manliba.

Aroma a Mirra y algo fresco que no puedo reconocer. El brillo del cobre y el opaco contraste de los tapices rústicos. Colgantes de fieltro de colores brillantes, adornados en lentejuelas cobrizas e hilos de colores.

Formas sencillas, llenas. Curvas que se convierten en rectas, y rectas que se conviernten en curvas. Colores firmes, fuertes, sin matices, sin degradación, sin sombras.

Sólo conocí de los setentas lo que quedaba aún resonando en la moda. Se sentía el olor de raíces recobradas, adoptadas... Raíces con sentidos y significados. Sonidos de otras tierras mezclados con los míos, y todo en una paz armónica que disentía y provocaba. Para cuando yo nací, esos sonidos eran un recuerdo, y ya los sonidos simples, monotonos y vacíos se repetían en las radios cantando sin sueños. Pero los colores mantenían todavía la solidez que había muerto en las ideas.
El olor penetrante a cuero y mirra de una marroquinería que mi madre visitaba y que a mí me daba miedo. Me daba miedo una fuerza antigua que percibía en el olor y los colores; en los pequeños muñecos cuyanos, en los colores y las tintas de las cintas ornamentales de la tierra que me vio nacer.

Las casas "modernas" de líneas simples y colores fuertes ya no existen. El naranja Entel fue reemplazado por un celeste Telefónica. El verde Falcon, por el rojo Renault 12. El marron, por un más "seguro" verde claro.

Qué hago entonces con los recuerdos de colores que ya no se encuentran tan fácil. Con ideas que ya murieron. Con la fuerza que se gastó y la solidez que se diluyó.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Un libro ( odos)

Hoy fui a la presentacion de un libro de un amigo. Un amigo que vi dos veces en un plazo de tres años.


Nos conocimos por un caballo. Un potrillo que cobraba peaje de mimos, se paraba en medio de la calle frente a mi casa en Reta, y no dejaba pasar a nadie hasta que lo hubieran acariciado. Mi papa se quedó charlando con este señor, que terminó siendo un escritor, que había buscado un nombre para un pueblo perdido cerca de la playa para un cuento, y finalmente terminó visitando ese mismo pueblo perdido cerca de la playa. Yo, que me las quiero dar de escritora, lo quise conocer también. Y hablamos. Y le conté que intento escribir. Y después, ya en Buenos Aires, le mostré lo que escribía y me dijo que me largue, y me recomendó leer a J. Kerouak, y escribir sobre una anécdota mágica que tengo de Reta.

De más está decir que no hice ni una cosa ni la otra. Y para peor, hoy, tres años después de eso, y a pesar de un par de invitaciones del amable y paciente señor, hoy lo vuelvo a ver para la presentación de su libro. Una serie de ensayos que iba a titularse "Tanguitudes, música y literatura" y dio en llamarse "Exploraciones, embriagueces y extasis".

Y este es mi reporte de lo vivido hoy.

Una oda a la amistad, una oda a la poesía y una oda al ser humano, no como especie, si no al hecho de ser humano, en cuanto a personalidad, persona, artista... en suma, Tomás Barna. Un encuentro de amigos con libros que son amigos y amigos que son de libro. Por un lado. Por el otro, un análisis profundo y detallado de la obra a presentar, de la mano de una dama de letras, y una emocionada poesía al ser, de la mano de un afamado periodista. Ambos de longitud y amplitud no modulada. Y dan pie a la voz "masculina y viril" de Tomas Barna... y empieza la magia. Las letras, los sonidos retumban en la sala. Se transfigura el todo. Es un vaso de vino, es un bar, es Esteban Espinosa y su doble. Son los muertos y el agua de Norma Fernandez Paz. Dejamos a Kafka y a Poe de lado, porque ya fueron tratados en el análisis y la poesía anterior, quedan Baudelaire, de quien nunca había escrito, y sin embargo se cuela en cada tramo de la obra, y Artaud, y ... tantos...

Las NADAS de Mallea aún resuenan en mi argentinismo patrio. Argentinismo con minúscula de país escondido, con miedo y sin agallas.

Quise bailar tus palabras, Tomas. Darle forma a la música de las letras. Música a medias tangueada, a medias jazzeada... sí, aunque no lo creas. Un tango fusión de cine, teatro, novela francesa, poesía... Un atado de memorias como dijo alguien.

Y se me hizo piel de gallina con las aguas, y los dobles, y la violencia de un cross derecho de Arlt. Y todavía falta leer el libro. Y voy a tener que ir a un curso de oratoria si quiero leer así, y que retumben las paredes, y se sacudan las almas, y boqueen sin aliento los que escuchan extasiados... embriagados... explorando tus memorias, tus abismos... y la angustia existencial del ser algo y no nada...

domingo, 10 de mayo de 2009

Canto a los artesanos de la palabra.

Duendes, intrusos. Mágicos bufones de otros planos. Vienen con sus enormes sonrisas pintadas y sus colores llenos de telas gastadas a mostrarnos, con armonías disonantes, con ritmos rimbombantes cómo somos, quienes somos y porqué nos metimos en este lío para empezar.

Cantan a la vida, de la vida y por la vida. Su magia es canto y contoneo, sacudidas voraces de conciencia, ritmos que buscan despertar la chispa de la lucha, de la vida, de la magia, la emoción de ser vivo y estar lleno de fuego.

No puedo cantar hoy. Mis letras fluyen tan vivas que son un mero resquicio, un rescoldo del fuego que quemó hoy un tablado, para que todos renazcamos de las cenizas con sueños nuevos, con sueños vivos.

Hoy fue mi primera murga.

No la murga argentina, de colores y tambores y risueños saltimbanquis. La murga uruguaya, de canciones, de colores y tambores y un DESPIERTEN! tan grande, pero tan grande.

Apenas entonaron sus voces mi mente cambió de lugar otra vez. Como tantas veces. Eran los duendes de Shakespeare para mí. Los dueños de las voces. Los sueños de las almas. Y cuando pude por fin sacudirme el ensueño, esas voces cantaban verdades, realidades. Nos ponían a modo de chanza las verdades bajo las narices. Como las trovas antiguas. Como el teatro griego. Como las compañías medievales de teatro. Llevando un mensaje entre sus vestuarios coloridos, llevando una verdad cruda detrás de su sonrisa maaquillada. Y con muchas voces. Y con muchos tonos. Y con mucha vida, para que veamos que el mensaje de la realidad cruda es para que cambiemos, para que veamos que se puede cambiar, que se debe cambiar. Que es sólo el rebatir del redoblante, que al latir de cada día hay que ponerle platillos...

Y antes que mi red se desconecte de nuevo, lo publico. Quizá despues siga comentando. Pero sépanlo. Eso es lo que quiero hacer de mi vida. No murga, si no trova... ser chispa y encender el fuego.

sábado, 4 de abril de 2009

Lleva marca, lleva calidad... lleva mi primer concierto: Iron Maiden.

Demás está decir que si fui a algún recital, era de algún amigo/conocido, cosas chicas. Entre diez o cuarenta personas en plaza, auditorio municipal o bar. Cuando tuve la oportunidad de decir “yo quiero esa entrada” dude, me dio miedo. Miedo al mar de gente, a la violencia de las masas inflamadas. Me convencieron. Me vieron ese brillo en los ojos, la negación a ver de frente los dedos de las guitarras que me envolvieron de adolescente, la represión de escuchar directamente los sonidos que me acompañaron de chica. La pasión por la música y la guitarra. Y acepté la entrada. Me bajaba la presión, se me aflojaban las piernas. No podía creer que iba a ver esa banda. No quería creer que iba a estar ahí. Prometí que me iba a quedar atrás de todo, hecha un bollito, sobrepasada de la emoción. Tuve miedo de desmayarme antes y no llegar. Tuve miedo de atolondrarme y sufrir un accidente. Pero no. Los demás tenían miedo de los que se aprovechan de la exaltación de la masa y ejercen violencia. Yo no. “Me acerco a un grupo de camperas negras y ya está”. Jamás dude de la integridad de los metaleros. Es gente que aprendí que ponen cara de malos, y nos asustan su tamaño y su actitud... pero son buena gente. Como lobos, protegen a su entorno. Cazan para comer, agreden para defenderse. El zorro es el que roba gallinas y destroza alambrados. El lobo es noble.

Me subí al bondi, identifiqué dos remeras negras. Me quedé tranquila que sabía a quien segui para bajarme y no pasarme ni perderme. Ellos a su vez identificaron otra gente, y estuvieron charlando todo el viaje. Me bajé con ellos, hice un chiste sobre la ansiedad cuando una de las pibas que iban casi se manda delante del bondi. Cruzamos mal y quedamos a mitad de la calle, entre autos que vienen y autos que van. Mas chistes de la desesperación por llegar. Me preguntan si vine sola, que sí, respondo. El chico venía de Mendoza, primer recital y primer viaje en avión. Primer día en Buenos Aires y ya se había recorrido media capital. Me dicen que espere cuando van a comprar cigarrillos. Que vamos juntos. Sonrío en mis adentros... Exactamente lo que yo decía cuando hablaba de acercarme a los camperas negras. Camaradería sencilla, sin preguntas. Los metaleros son una gran manada. Se huelen, se reconocen, se ayudan (aunque yo no huela a metal, y tuviera pantalones nuevos y remera de Misfits).

Ellos van a platea y yo a campo, nos separamos. Sigo al resto de la manada, miro el vallado, los policías en calma. La gente que corre detrás del vallado. Analizo la situación: dos o tres de la gente con plata, varios de educación escasa (los únicos que me preocupan) y muchos MUCHOS metaleros. Me siento cómoda mientras camino hacia el hueco en el vallado que me permita acceso. Toda gente anónima que conozco. Vestimentas que conozco. Melenas desgrañadas o cuidadas... atadas o sueltas... que conozco. La postura de los hombros y los pies pesados y contradictoriamente ágiles. Fueron mis amigos, son mis amigos, serán mis amigos. Encuentro el hueco en el vallado. Me dirijo al guardia, con miedo de ser catalogada de rubia... “le puedo hacer una pregunta idiota?” el guardia que responde el chiste “idiota yo, o idiota la pregunta?” Y sí, para campo era por ahí. Sigo adelante, nadie catalogó. De a poco se apuran y corren, yo sigo tranquila. Nadie me choca. Como dije, pies ágiles. Hay quien salta el vallado, a quien no tiene agilidad y se hace torta un hombro contra el suelo. Lo ayudan a levantarse. Le preguntan si está bien, sin dejar de caminar. Lo sostienen, le dicen que respire hondo. Cuando efectivamente está bien, siguen su camino. Me asombra ver que por más apurados, por más masa que sea, la gente que corre en el subte me choca más veces. Casi llegando, empiezo a correr. Muy a pesar mío, me integro a la manada, corro con los lobos. Soy un lobo. Allá en la entrada, empiezan a frenarnos. “Caminando, entrada en mano, es por su seguridad”. Una chica de seguridad agarrada de las mechas con otra piba (de baja educación, como dije, los que me preocupan) se sueltan enseguida, y la conduce hacia los policías. Sin correr, caminando rápido, saco mi entrada. Como escudo, la llevo a la vista, la miran, me dejan pasar.

Habiendo pasado la entrada, la gente corre. Se escuchan los primeros acordes. No quiero correr, no quiero ser masa... y me puede. Mis pies se apuran solos, me acerco... en mi boca se empiezan a formar las palabras... “two! Minutes … to midnight...!” Me rodea la gente, me sigo adelantando. Me apoyo en una espalda para no perder el paso. Termino de bajar al estadio, y el sonido me envuelve. NO PUEDO QUEDARME ACA, TENGO QUE ACERCARME. Persigo espaldas, me muevo chiquita, como en el colectivo, como en el subte. Aprovechando resquicios en el mar de gente, aprovechando el espacio que deja el de adelante, más grande que yo, para escurrirme. Dejo pasar a los que vienen de adelante para atrás, sudados, cansados del show anterior. Sigo hacia delante. No pienso, solo me dejo llevar por el mar de gente. Hacia adelante, hacia el sonido que me envuelve. No veo la pantalla, no es suficiente.

Para cuando pude ver la pantalla... no era suficiente. Seguí persiguiendo espaldas, seguí metiendome entre la gente. Me apoyo en un biceps, para no perder el equilibrio. Rodeo una cintura para pedir permiso. Aquí y allá la emoción que vibra, en cada centimetro de piel, en cada gota de sudor. Habíendo llegado adelante, busco el centro. La pantalla no es suficiente. Ver la guitarra en la pantalla es como siempre, como la tele. Adelante en el centro la gente se apreta más, pero yo sigo. Tanteo mi cartera. Esta cerrada, estoy tentada de mandar un mensaje a Pablo, “Y ya love, y ya lo ve, es para Pablo que lo mira por TV”... pero desisto, me pueden robar el celular. Y alzo los brazos, con todos. Y chillo con las notas que me atraviesan. Y mi respiración se hace entrecortada de emoción. Un chico mal interpreta y me sugiere en señas que respire por la nariz y sople por la boca. “No tengo nariz” trato de explicar que vivo congestionada... Me interrumpe la música. The Trooper. Dickinson revoleando la bandera... (No dije que me sorprendió ver a Dickinson como un niño bien, con pantalón militar y chaqueta … pero un niño bien al fin y al cabo). Sigo hacia delante. No sé que me compele a adelantarme pero no pregunto, no me resisto. Ya la gente deja de ser gente para ser un mar. Soy una gota en el medio del mar. Con las mareas que buscan acercarse al escenario, las contramarea de la gente que no quiere ser aplastada. Mis pies son piso de otros pies, pero no me duele. Mis manos se agarran de espaldas cuando voy hacia atrás,para no caer. Mismo sucede pero al reves. Juegos de palancas para contrarrestrar todos los pesos, el mío, el del costado, el de adelante, el de atrás. Gente que cae. Estiro mi mano para levantar, se estiran varias manos. Todos forman parte de una cadena, un océano de gente que grita canciones y suda pasión de rock. Un robot gigante con cara de Eddie se acerca, camina, suelda algo, o dispara... no importa. Es el símbolo del sistema que nos atosiga y nos pisa. De los gobiernos que mandan a sus chicos a la muerte. De los empleos esclavistas, del consumo humano. “Children of the night!” grito... seguro que no le acierto a la letra. Tampoco escucho bien entre las voces. Pero soy el mar. Soy el mar de voces. Soy el grito de la humanidad.

Mis anteojos sufrieron dos o tres veces, los cazé al vuelo. Mis zapatillas amenazaron con irse, volvieron. Volvieron a irse. Trato de inclinarme a buscarlas y me malinterpretan otra vez. “Lugar! Lugar!” inmediatamente se hace un claro alrededor mío. Los chicos pensaban que me iría a desmayar quizá. Encontré mis dos zapatillas, las tuve en la mano. Volví a la marea. Mis pies descalzos tampoco sufrieron, no había qué sufrir. Ya ví que no había muchas posibilidades de estar adelante de todo. Cuando mi cara quedó estampada varias veces en una espalda, y siendo que ya no tenía las zapatillas, opté por la retirada. La gente cedía su milésima de espacio. Salí tranquila. Quise ir hacia atrás, hacia el medio, donde recordaba que había espacio... no lo había. Pero se podía respirar. Tenía la remera mojada. No dije que allá en el ruedo tenía ganas de sacarme la remera y estar a tono con los demás, pura piel y pura emoción. Pero me dio miedo el ser mujer. No miedo, prudencia. No dije que habían cambiado varias veces el decorado del fondo. Las pirámides, Eddie de esfinge, el interior de las pirámides. Dickinson cambió varias veces de vestuario, una capa negra intentando pasar por desharrapada, una máscara de plumas. No mucho por el vestuario. Disfruté las guitarras, eso sí. Como siempre. Un bajo de la hostia. Una batería que imprime el corazón con toda la emoción de cada tema. Intenté ir al medio otra vez, esta vez el medio del medio. Para ver mejor. Ahí fue donde en algún momento me tocaron el tujes. Ahí fue donde en algún momento alguien se hizo para atrás y me rompió la uña y sangré. No adelante de todo con la jauría salvaje, en el medio. Con la gente bien. Los adolescentes que mami les pagó la entrada. Me fui hacia atrás de todo. Me costó mas que llegar adelante. Me dolía la uña y la gente no se hacía a un lado. Hasta que llegué a un claro entre dos metaleros viejos y uno con una novia MUY linda. Me senté. Me lamenté que en mi lucha por salir hacia atrás fue cuando pasaron Wasting Love. O sería Fear of the Night, no supe bien, me atravesaba el dolor del dedo gordo del pie.

Cuando me sentí mejor volví hacia adelante un poco... un metalero con cámara de celular me hizo lugar en la valla para sentarme y ver mejor. Habló un poco de cada tema “este es del prmer disco”, dijo más cosas. Me sentí bien. La camaradería era buena. Le conté que me robaron el celular (en algún momento encontré mi cartera abierta y estaba todo... despues chequeé mejor y estaba todo menos el celular. Lo importante, la billetera, las llaves, el DNI y cincuenta pesos, estaba ahí). Terminó el show. Hicieron el bis. Aullamos. Terminó de verdad... y comenzó a sonar una melodía que ya conozco bien... un silbido introductorio, las armonías felices de “Always look at the bright side of life” de Monty Python. Pedí un mensaje de texto prestado para avisar que estaba bien, estaba volviendo y sin celular.

Fue maravilloso.

Falta todavía el viaje de vuelta a casa, que no fue menos épico. Pero eso para la próxima.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Reportando...

Estoy en Cordoba. Haciendo lo que mejor hago. Sentada en una plaza, tomando mate, enmimismada. Me mira una paloma, la miro, y veo que en este momento Capital Federal y Capilla del Monte es lo mismo. Como dice la cancion, porque sigo bajo mi misma piel. Ni levante la vista para ver que el Uritorco me mira. Es que... no me mira. Me mira igual que me miranm las torretas de los edificios en casa, las ramas de los arboles recortadas contra las farolas. Mismo ser.

Pero a ver si me sacudo este ser de encima y veo lo que es.

Por lo pronto, transicion lenta... Templo tantra, todavia gente. Ver alojamiento, museos... hoy, día de gente.

15.00hs

Día de gente, bien dicho. Necesita un bolso, lo compré, con el peso mejor repartido me sentí mejor. Busqué alojamiento, seguí mi instinto. Encontré. No le dije a la Señora que ya había soñado esa glorieta. Muy amable la señora.

Y... necesitaba mucho secar mis pies mojados al viento, al sol, sobre el piso de cemento, escuchando el viento en los sauces. Bien dije, transición.

Perdoné a mi viejo.

Carga con todo su dolor, y a veces tiene razón. Es una persona. No hace falta decir más nada.

Mate, pan y queso, bananas. Peace.

viernes, 15 de agosto de 2008

May be I'm manic but I can't believe this is reality. I can't believe we were always told to do as told, and in the end we can just be.

It's not about doing what you want, but wanting what is right. I always knew that in a logical way... But never trully believed it. Never understood in my heart that we are free. Free to love and to learn.

If you don't love, you don't learn. If you don't learn it's because there's no love.

Awaken.

Through perfect love comes perfect understanding. I've known that before. Now let's wait to see if mania runs down, if this idea still remains.

miércoles, 13 de agosto de 2008

De Tertulias de Vedia.

La magia de los tambores y las velas
despierta la tierra en la memoria de mi sangre.
Hoy he visto como nunca antes
el cortejo de la zamba y takirari.

Las risas, los aplausos,
los sones y colores...
Recuerda, tierra,
despierta en mí la patria escondida
por el sinsabor de decepciones...


Hoy me encuentro con mi tierra. Una amiga me acerca a una peña folklórica cuyos carteles veía desde lejos, con ganas pero con miedos. Miedos de encontrar lo mismo de siempre hasta ahora en centros tradicionalistas y jineteadas improvisadas. Pero obviamente no fue lo mismo. No encontré la tradición de mi padre, de paisanos gastados y penas ahogadas en alcohol. Este era un vino de alegría, no de huída. Era la tradición de mi madre, de guitarras alegres y jóvenes con ideales... ideales que pensé habían muerto. Si bien estos ya no son ideales de políticas prestadas, de charlas de café. Estos son ideales bien reales, de saber qué cosa es nuestra.

Ví con otros ojos el cortejo de la chacarera. A mí me lo habían enseñado de chica, en el colegio, para los actos o por algun profesor que creyó que aprender el pasado (recalco: el pasado) era importante. El cortejo era un sin sentido para mí con diez años. Era comparable, sí, al cortejo de las aves, y ese todo el sentido que tenía para mí.

Pero hoy, ver las risas y los intercambios de mirada, serios, significativos... fue otra cosa. Y me dieron ganas de volver. Ganas de volver a esta tierra tan mía, esta música que había olvidado a fuerza de repetición.

Voy a volver. Y voy a bailar.

Mi zamba.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Lo que es

Hay un vacío que no puede ser llenado. El vacío que se encuentra entre los protones y electrones... entre los átomos... el vacío que equivale a los silencios en el jazz.

Es un vacío que se extiende en todas las artes... y que llena mi pregunta... ¿Qué compone a la realidad? ¿Que es la materia? ¿De donde vino el color, a donde va el sonido, quién dice qué hay que hacer y qué hay que olvidar?

... Un personaje preguntó una vez cual es el nombre del color que es rojo y verde, y cual es la palabra que designa el momento en que te da cuenta de que no recordas como era besar a alquien a quien quisiste mucho hace tiempo. Esas cosas que la gente dice que no existen. Yo quiero un color que es lila y verde al mismo tiempo. Quiero saber a donde llevar mi vida y no quiero ninguna de las opciones que se me propone.

O sea, quiero saber que es lo que está detrás. Detrás de las convenciones sociales, detrás de las convenciones académicas, detrás de las explicaciones... detrás de todo lo que me rodea, de las impresiones en los químicos de mis neuronas...

¿Qué es lo que hay detrás del escenario de este teatro? ¿Porqué todo me parece tan irreal que quiero salir? BASTA. INTERMEZZO POR FAVOR.

sábado, 3 de febrero de 2007

Hoy...

Hoy necesito escribir...

Bailar la luna en la noche desolada, mi luna propia, cálida y encantada. ¿Porqué? No importa, si es que alguien lo sabe. Sólo dejar danzar las letras en mis dedos, en tu lengua, en las miradas.

Las letras que componen las hojas que tranquilas bajan, en círculos y vueltas ...

El universo se desfolda a mis pies ... y ahora sí sé porqué escribo: mientras escribía esto mismo, se me acerca lo que más amo en este mundo y me dice... "el lunes empiezo el training en el laburo de las tarjetas".

Quería danzarle a la luna, y ahora tengo mil razones. Un gato que maúlla pidiendo caricias, un amor que cocina y danza su danza propia, sin círculos ni vueltas.

Quiero agradecer hoy que el universo gira.